Bueno, debo confesar que el chia pudding es tan fácil de hacer que hasta creí que no tenía mucho sentido poner la receta, pero estuve probando algunas variantes interesantes que quedaron exquisitas y creo que les va a gustar probar.

Antes que nada, lo que más me gusta del pudding de chia (en cualquiera de sus variantes) es que es muy fácil de hacer y tiene un sabor y textura excelentes. Personalmente lo hago en frascos grandes, como para que me dure algunos días y lo uso de desayuno: como base poniéndole frutas arriba o como parte de un bowl grande de porridge y frutas.

Esta variante en particular, es especialmente buena porque el cacao y el maní hacen que se parezca más a un postre, pero que igual podés desayunar para arrancar el día con todos los beneficios nutricionales de la chia: fibras, proteinas, antioxidantes y omega 3. Qué más se puede pedir?

 

CONSEJOS:

  • - Las semillas de chía son imprescindibles, por las únicas que se puede reemplazar una parte (1/3 aprox.) es por psyllium husk, pero no son tan fáciles de conseguir y el sabor no es tan rico, pero es una opción en caso de que quieras combinar.
  • - Se puede utilizar cualquier otro endulzante, las cantidad va a depender de lo que prefiera cada uno.
  • - Para que quede más cremoso lo ideal es usar una leche con mayor cantidad de materia grasa, por lo general, la leche de almendras casera es mucho más densa que cualquiera de las compradas.
  • - En vez de cacao se puede usar maca, matcha o cualquier otro ingrediente que les guste.

  chia pudding romirisattiFoto: www.asaucykitchen.com

 

   

Ingredientes

  • - 1 taza de leche vegetal (250ml.)
  • - 1/3 taza de semillas de chia (45grs.)
  • - 3 cucharadas de cacao amargo
  • - 2 cucharadas de mantequilla de maní sin azúcar
  • - 1 o 2 cucharadas de miel (o algún sirope alternativo si lo quieren hacer vegano)

  

Paso a paso

  1. En un frasco o bowl combinar los ingradientes secos e ir agregando los húmedos de a uno mientras mezclás con un batidor de mano o tenedor hasta que estén intrgrados.
  2. Tapar o cubrir y llevar a la heladera por al menos dos horas, idealmente toda la noche.
  3. Servir con bananas cortadas, chips de chocolate, más mantequilla de maní o lo que más te guste!